Personajes del transporte II: El hombre orquesta actúa en el Trole

25 09 2009

Se abre el telón. La escena transcurre en el interior del trolebús que cubría el trayecto Marín-Pontevedra. Un hombre adulto, vestido estilo cowboy, está de pie en la parte trasera del vehículo. Hay bastantes pasajeros que miran hacia esa parte con expresiones de risa y expectación. Es Manuel Outeda, más conocido como John Balan, y va a comenzar su actuación:

“Señores pasajeros, ante todo muy buenas tardes. Con permiso del señor conductor, quiero amenizarles este trayecto from Marín to Pontevedra City, con el pasodoble que lleva por título Don’t let your hair down: No te sueltes la melena!!!”

Con estas palabras da comienzo el vídeo que os dejo a continuación, el mejor que he encontrado sobre trolebuses en Pontevedra, con John Balan “tocando la puerta”. Una joya:

Aprovechando el vídeo, me gustaría dedicar el artículo a este personaje: porque Balan, antes de saltar a la televisión, empezó su carrera amenizando a los viajeros de los barcos que cruzaban la ría de Vigo y a los de aquellos troles “from Marin to Pontevedra city”: tocaba la puerta (con la derecha hacía el bajo y con la izquierda la batería), cantaba y actuaba. Su vida de artista culminó, simbólicamente, improvisando con un grupo de country en la famosa sala musical Long Star de Nueva York y visitando la Casa Blanca.

Ya veis, a veces uno se pone a investigar sobre alguna historia relacionada con el transporte público y llega a historias tan sorprendentes como esta. Espero que me perdonéis esta salida del tema principal del blog; consideradlo una continuación del artículo Rincón de la Historia II: El Trole. Y es que después de tantas actuaciones en troles y barcos, John Balan se ha ganado a pulso su derecho a formar parte de la historia del transporte público gallego.

Para más información sobre John Balan podéis visitar las siguientes páginas:





Rincón de la Historia II: “El Trole”

31 08 2009

Tal día como hoy hace 20 años, el 31 de agosto de 1989, el último trolebús que circuló por España entró en su cochera para no volver a salir nunca más. Se trataba del coche número 102, modelo BUT-Macosas, que hacía el trayecto entre Marín y Pontevedra.

Imagen 17

El trolebús es un autobús eléctrico que toma su corriente de dos cables eléctricos dispuestos de manera paralela y que están situados sobre la calzada, con un sistema similar al utilizado en los trenes eléctricos y en los tranvías. La corriente, normalmente de 600 voltios, se captura a través de dos barras metálicas montadas en el techo. Es un vehículo silencioso, que puede acelerar rápidamente, y que, al ser eléctrico, no emite gases contaminantes a la atmósfera y puede ser utilizado con energías no fósiles.

Se empezó a poner de moda durante los años 30, cuando el parque móvil de muchas compañías de tranvías se estaba volviendo obsoleto y su substitución por trolebuses, que no necesitaban raíles, se vio como un paso hacia la modernidad. Hasta la década de los 60 este medio de transporte gozó de mucha popularidad, pudiéndose ver en muchas ciudades del mundo como Londres, Moscú, Marsella, Milán, San Francisco o Valparaíso, por donde aún circula. Pero a partir de 1965, con la mejora de los motores diesel y el descenso del precio de los carburantes, los trolebuses comienzan a ser retirados y a ser substituidos por autobuses de gasóleo en la mayor parte de ciudades españolas, siendo la primera en desaparecer la línea Bilbao-Algorta, seguida de la clausura de las redes de Madrid, Barcelona (en 1968), Castellón o Valencia (en 1976) entre otras ciudades.

En Galicia, la primera línea de trolebuses comenzó a funcionar en Pontevedra en el año 1943, al substituirse las antiguas líneas de tranvía. La red de trolebuses pontevedresa constaba de dos líneas que salían de la estación de Renfe y que se dirigían una hacia el sur –Marín- y otra hacia el norte, hacia Alba. Los primeros coches estaban compuestos de bastidores BUT y Leynand, llamados popularmente “chinos” porque en un principio estaban destinados para la ciudad de Cantón, en China. En los años 60 se incorporaron 5 trolebuses Q1, comprados a la compañía de transportes de Londres, y que posteriormente fueron reemplazados por trolebuses BUT-Macosas que habían circulado por Valencia y Barcelona con anterioridad.

La segunda red de trolebuses gallega comenzó a funcionar en la ciudad de A Coruña con la inauguración en 1948 de la línea Plaza de España – Juan Flórez – Monelos, por la que circulaban 8 coches Hispano Suiza-Seida. Durante los años siguientes se fueron abriendo nuevas líneas hasta los años 60 (en total funcionaron 17 líneas) e incorporando nuevos vehículos: trolebuses Vetra VBRh, Vetra ELR, Pegaso-Macosa y Q1, algunos de estos últimos se reconstruyeron sin el piso superior para que pudiesen circular por las calles estrechas de la ciudad. A partir de 1970 se empiezan a retirar líneas de trolebuses, substituyéndolas por autobuses de gasoil, hasta que el 4 de enero de 1979 circula por última vez un trolebús por esta ciudad, cubriendo la línea 2 entre Porta Real y Os Castros.

Ver vídeos del trolebús en A Coruña

De A Coruña también salía la línea de trolebuses más larga de toda Europa, que unía esta ciudad con el municipio de Carballo. Esta línea interurbana comenzó a circular en 1950, y se mantuvo hasta 1971. Los coches que circulaban por esta línea eran de color plata con rayas rojas. La flota original la formaban trolebuses MAN-Seida, que fueron recarrozados después, y en los años 60 se incorporaron trolebuses Q1 traídos de Londres.

Por el camino quedó un intento infructuoso, en la ciudad de Vigo. En 1961 la London Transport Executive le hizo una oferta muy ventajosa a Tranvías Eléctricos de Vigo para la adquisición de veintiún trolebuses usados, pero en muy buen estado de conservación, que la compañía de tranvías adquirió en 1962. La idea de instaurar en la zona centro de Vigo otro tipo de transporte distinto del tranvía animó a los compradores a hacerse con una flota de coches para las necesidades futuras, pero la realidad es que nunca llegaron a utilizarse por las negativas del Ayuntamiento a los proyectos presentados. Unos pocos trolebuses se vendieron a la compañía de tranvías de A Coruña, pero la mayor parte fueron abandonados en los talleres hasta que se vendieron como chatarra.

Los trolebuses, en definitiva, formaron parte de la vida cotidiana de las ciudades de A Coruña y Pontevedra, donde dejaron un recuerdo imborrable. Los ciudadanos del área metropolitana de Pontevedra aún recuerdan al “trole” con lágrimas en los ojos, en aquellos viajes a Marín y a la playa acompañados por las actuaciones del gran “John Balan” (al que también querría homenajear en este artículo), que utilizaba estos vehículos como escenario de sus interpretaciones, tocando con los nudillos su instrumento preferido: la puerta del trole.

Hoy, 20 años después de la desaparición del último trolebús de Pontevedra, sus ciudadanos siguen guardando su recuerdo como una de las partes más apreciadas de la historia de su ciudad.