Personajes del transporte I: James Watt

29 04 2010

Igual que la canción “Johnny B. Goode” para el rock, podemos decir que con Watt empezó todo, pero con Watt no termina.

Este ingeniero escocés, nacido en 1736, pasó casi toda su vida laboral en Inglaterra como ingeniero e inventor. Su invento más importante sin lugar a dudas es la máquina de vapor moderna, un motor de combustión externa que se encarga de transformar la energía del vapor de agua en trabajo cinético o mecánico, realizando el ciclo de trabajo en dos etapas: en primer lugar, se genera el vapor de agua por la combustión de carbón o madera en una caldera que cerrada, y en segundo lugar se introduce el vapor a presión en el cilindro que arrastra el pistón o émbolo, empleando distintos mecanismos. Una vez que el émbolo alcanza el final de la carrera, éste retorna a su posición inicial y expulsa el vapor de agua.

Se ha de señalar que él no es el inventor propiamente dicho de la máquina de vapor, que fue inventada por los ingenieros ingleses Thomas Newcomen y Thomas Savery, pero él determinó las propiedades del vapor y perfeccionó la máquina con el diseño de una cámara de condensación independiente, la máquina de doble efecto, cuyos pistones suben y bajan alternativamente (patentada en 1782), el regulador de fuerza centrífuga para el control automático de la máquina y, en 1784, el paralelogramo articulado: una disposición de rodetes conectados que guían el movimiento del pistón. Por todo ello se le considera  el inventor de la máquina de vapor moderna, que fue la que se aplicó a la industria y al transporte y que dio pie a la primera Revolución Industrial.

Por ello se ha de considerar a James Watt uno de los ingenieros más influyentes en el desarrollo del transporte, y se le puede considerar el padre del transporte moderno: revolucionó la manera de desplazarse al crear una fuerza alternativa que superó con creces las posibilidades que hasta entonces ofrecían las energías naturales.

Y es que la aplicación de la máquina de vapor al mundo del transporte supuso la aparición de los primeros transportes de masas de la humanidad – el ferrocarril y el barco de vapor- y fue la base del transporte colectivo durante más de un siglo, hasta el desarrollo del motor de explosión y la utilización masiva del petróleo como fuente energética, símbolos de nuestro actual modelo de transporte.